El documento analiza la prevalencia y clasificación de errores médicos en cirugía, señalando que estos pueden ser prevenibles y deben considerarse dentro de un sistema organizacional más amplio. Los eventos adversos ocurren en un 2.9 a 3.7% de los pacientes, con una significativa tasa de mortalidad asociada. Se concluye que los errores en cirugía son inherentes a la actividad humana y están influenciados por múltiples factores que van más allá de la capacidad individual del personal médico.