PROVOCANDO EL DESEO DE APRENDER
Edgar Morin refiriéndose a la educación, afirma que ésta debe dedicarse a la
identificación de los orígenes y errores en los que se ha incurrido en la
compresión del mundo, porque ésta no se reduce a la conservación de la
tradición, ni a la transmisión de información, sino entre otras, al cuestionamiento y
pertinencia de los saberes. Uno de los grandes logros de la humanidad ha sido la
democratización del saber y la escuela debe apostarle a la autonomía de los
sujetos de tal forma que ellos muestren el saber a partir de su contexto individual y
colectivo.
Un grupo de estudiantes del Colegio Manuel German Cuello se sintieron muy
cómodos en el aula en el momento en que las clases se tornaban mediante el
aprendizaje significativo, haciendo preguntas intercaladas, comparaciones
resúmenes, mapas conceptuales, ilustraciones entre otras; las clases eras muy
participativas debido a que los educando manifestaban el deseo de aprender
porque le encontraban lógica y sentido a los temas, ya que el ser humano tiende a
rechazar aquello a lo que no le encuentra sentido..
Considerar necesario tanto el respeto al sujeto como el respeto por el
conocimiento previo que traen los estudiantes es una condición ineludible. Sin
embargo, dentro de ese reconocimiento también entra en consideración el nivel y
pertinencia de dichos aportes que tienen lugar en el ámbito de la clase, dado que
no todos los aportes que hacen los aprendices son producto de una toma de
distancia de las prácticas sociales, que son las que se legitiman en lo cotidiano; se
naturalizan las costumbres y se cree que la lógica es la única que existe y que no
hay más posibles.
De esta manera, el espacio por excelencia de la complejidad se suscita en el aula
de clase, pues se lleva un tema determinado y se tiene un plan a realizar durante
un tiempo, pero la cantidad de sujetos que intervienen con sus aportes, no se ha
tenido en cuenta en el plan inicial. Si efectivamente se consideran los múltiples
saberes con que llegan los estudiantes, la aleatoriedad, el azar y la
indeterminación, se harían visibles y posibles; estos serían los insumos reales con
que se cuenta para trabajar, frente a esta incertidumbre nuestros esquemas de
análisis decaen y termina imponiéndose el discurso tradicional del maestro.
En este sentido hace parte del quehacer docente incitar el compromiso de los
estudiantes y provocar el deseo de aprender con respecto a la realidad concreta
del país, su medio natural y social asumiendo una postura crítica que lo lleve a
unos niveles de movilización y participación ciudadana de tal forma que se
posibilite la confrontación del saber adquirido por los estudiantes en el mundo de
la inmediatez, sostenido por prejuicios y creencias del mundo extraescolar,
cotidiano y cultural enseñando al alumno a llevar a la práctica lo aprendido para
que este conocimiento sea asimilado por completo y pueda ser un aprendizaje
perdurable.

Experiencia de Aprendizaje

  • 1.
    PROVOCANDO EL DESEODE APRENDER Edgar Morin refiriéndose a la educación, afirma que ésta debe dedicarse a la identificación de los orígenes y errores en los que se ha incurrido en la compresión del mundo, porque ésta no se reduce a la conservación de la tradición, ni a la transmisión de información, sino entre otras, al cuestionamiento y pertinencia de los saberes. Uno de los grandes logros de la humanidad ha sido la democratización del saber y la escuela debe apostarle a la autonomía de los sujetos de tal forma que ellos muestren el saber a partir de su contexto individual y colectivo. Un grupo de estudiantes del Colegio Manuel German Cuello se sintieron muy cómodos en el aula en el momento en que las clases se tornaban mediante el aprendizaje significativo, haciendo preguntas intercaladas, comparaciones resúmenes, mapas conceptuales, ilustraciones entre otras; las clases eras muy participativas debido a que los educando manifestaban el deseo de aprender porque le encontraban lógica y sentido a los temas, ya que el ser humano tiende a rechazar aquello a lo que no le encuentra sentido.. Considerar necesario tanto el respeto al sujeto como el respeto por el conocimiento previo que traen los estudiantes es una condición ineludible. Sin embargo, dentro de ese reconocimiento también entra en consideración el nivel y pertinencia de dichos aportes que tienen lugar en el ámbito de la clase, dado que no todos los aportes que hacen los aprendices son producto de una toma de
  • 2.
    distancia de lasprácticas sociales, que son las que se legitiman en lo cotidiano; se naturalizan las costumbres y se cree que la lógica es la única que existe y que no hay más posibles. De esta manera, el espacio por excelencia de la complejidad se suscita en el aula de clase, pues se lleva un tema determinado y se tiene un plan a realizar durante un tiempo, pero la cantidad de sujetos que intervienen con sus aportes, no se ha tenido en cuenta en el plan inicial. Si efectivamente se consideran los múltiples saberes con que llegan los estudiantes, la aleatoriedad, el azar y la indeterminación, se harían visibles y posibles; estos serían los insumos reales con que se cuenta para trabajar, frente a esta incertidumbre nuestros esquemas de análisis decaen y termina imponiéndose el discurso tradicional del maestro. En este sentido hace parte del quehacer docente incitar el compromiso de los estudiantes y provocar el deseo de aprender con respecto a la realidad concreta del país, su medio natural y social asumiendo una postura crítica que lo lleve a unos niveles de movilización y participación ciudadana de tal forma que se posibilite la confrontación del saber adquirido por los estudiantes en el mundo de la inmediatez, sostenido por prejuicios y creencias del mundo extraescolar, cotidiano y cultural enseñando al alumno a llevar a la práctica lo aprendido para que este conocimiento sea asimilado por completo y pueda ser un aprendizaje perdurable.