El experimento Hawthorne buscó determinar la relación entre las condiciones de iluminación y la eficiencia de los obreros. Se llevó a cabo en la Western Electric Company entre 1927 y 1932 e incluyó varias fases donde se modificaron factores como la iluminación, los descansos y la expresión de los trabajadores. Los resultados mostraron que el nivel de producción depende más de la integración social y el comportamiento de los grupos que de las condiciones físicas.