El documento describe cómo los maestros pueden generar conocimiento sobre los saberes de sus alumnos mediante la evaluación y diagnóstico, lo que les permite desarrollar propuestas educativas acordes a las necesidades de cada estudiante. También señala que las actividades matemáticas en el jardín deben ampliar los conocimientos previos de los niños usando su experiencia familiar y social como base, resolviendo problemas con la guía del docente para desarrollar nuevos recursos intelectuales.