Este documento describe la evolución del outsourcing desde sus orígenes en los años 1960 hasta convertirse en una estrategia empresarial compleja. Explica que el outsourcing estratégico requiere una estrecha colaboración con proveedores externos, mientras que el outsourcing táctico implica tareas secundarias. También destaca la importancia de seleccionar cuidadosamente las actividades fundamentales de la empresa y evaluar el nivel de competencia interno antes de decidir externalizar.