Algunos principios éticos
 para educadores/as.
          Tomado de Hno. Wencith Guzmán G. FSC




 Fundación Privada Miguel de Montaigne
PREPARACIÓN INTELECTUAL Y
     MORAL DE ALTA CALIDAD
 Son dos componentes que no se pueden
omitir en ninguna profesión, menos, en la
docente, pues prepara al más alto porcentaje
de profesionales; no existe, tal vez, un solo
profesional que no haya pasado por las manos
de un educador. Es también la responsabilidad
más      grande     por     parte    de     los
educadores, entregarle a la sociedad personas
de alta preparación, resultado de su trabajo; y
esto se logra cuando se está preparado, pues
de lo contrario nada o poco se podrá decir, o
repetirá siempre lo mismo pues “el que conoce
“La autoridad educativa no se impone: se
  merece. La verdadera autoridad la
  educadora y liberadora, es de orden
  moral, y es aquel prestigio espiritual que
  rodea a una persona en virtud de la
  calidad de sus actuaciones, su vida
  ejemplar, y su trayectoria ascendente
  hacia la plenitud humana”5 La moral de un
  educador debe ser la carta de
  presentación en su viaje por la profesión;
  su conducta debe corresponder a su
  quehacer profesional y con ella ganar todo
  lo que considere justo y necesario. “Hay
  ciertas verdades de las cuales no vasta
  estar persuadidos; es preciso sentirlas y
  vivirlas. Tales como las verdades relativas
ENTREGA A LA PROFESIÓN
       POR VOCACIÓN
Una profesión, cualquiera que sea ella es fácil de elegir, vasta
con examinar un catálogo universitario, para saber que cientos
de carreras están a nuestro alcance y que si nos inscribimos en
una de ellas y logramos graduarnos, nuestra profesión está
determinada:
Médico, Ingeniero, Abogado, Periodista, Contador, Economista, O
ptómetra, etc., estoy hablando de profesiones determinadas en la
ley como tales y que son avaladas por una Institución de
Educación Superior; distinto a ésto, es el ejercicio de mi
conocimiento o profesión ¿por qué lo hago?
De esta manera la profesión puede escogerse y prepararse para
ella, la vocación se descubre, se vive y se realiza. Tiene que ver
con un llamado, con una respuesta, con un carisma, con una
manera de ayudarle al otro a configurar su futuro, más que con
instruirlo No cabe duda que ser educador es ser profesional, pero
es una profesión que se ha de ejercer con vocación. Vocación
que se constituye con el paso del tiempo y que madura donde la
vida cuestiona y enfrenta con la realidad En el ejercicio del acto
educativo, un educador podrá saber si en verdad eso que
ejerce, como profesión, es su vocación. En los momentos difíciles
aferrarse a ella o dejarla son dos caminos posibles.
RESPETO MÁXIMO DE LOS
          DERECHOS

El respeto a los derechos de los
 estudiantes debe comenzar por el
 respeto a los derechos del niño. Sin
 embargo,    los   educadores,    sin
 desconocer estas realidades, son los
 primeros que deben propiciar un
 ambiente de respeto.

Formacion1213

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    Algunos principios éticos para educadores/as. Tomado de Hno. Wencith Guzmán G. FSC Fundación Privada Miguel de Montaigne
  • 2.
    PREPARACIÓN INTELECTUAL Y MORAL DE ALTA CALIDAD Son dos componentes que no se pueden omitir en ninguna profesión, menos, en la docente, pues prepara al más alto porcentaje de profesionales; no existe, tal vez, un solo profesional que no haya pasado por las manos de un educador. Es también la responsabilidad más grande por parte de los educadores, entregarle a la sociedad personas de alta preparación, resultado de su trabajo; y esto se logra cuando se está preparado, pues de lo contrario nada o poco se podrá decir, o repetirá siempre lo mismo pues “el que conoce
  • 3.
    “La autoridad educativano se impone: se merece. La verdadera autoridad la educadora y liberadora, es de orden moral, y es aquel prestigio espiritual que rodea a una persona en virtud de la calidad de sus actuaciones, su vida ejemplar, y su trayectoria ascendente hacia la plenitud humana”5 La moral de un educador debe ser la carta de presentación en su viaje por la profesión; su conducta debe corresponder a su quehacer profesional y con ella ganar todo lo que considere justo y necesario. “Hay ciertas verdades de las cuales no vasta estar persuadidos; es preciso sentirlas y vivirlas. Tales como las verdades relativas
  • 4.
    ENTREGA A LAPROFESIÓN POR VOCACIÓN Una profesión, cualquiera que sea ella es fácil de elegir, vasta con examinar un catálogo universitario, para saber que cientos de carreras están a nuestro alcance y que si nos inscribimos en una de ellas y logramos graduarnos, nuestra profesión está determinada: Médico, Ingeniero, Abogado, Periodista, Contador, Economista, O ptómetra, etc., estoy hablando de profesiones determinadas en la ley como tales y que son avaladas por una Institución de Educación Superior; distinto a ésto, es el ejercicio de mi conocimiento o profesión ¿por qué lo hago? De esta manera la profesión puede escogerse y prepararse para ella, la vocación se descubre, se vive y se realiza. Tiene que ver con un llamado, con una respuesta, con un carisma, con una manera de ayudarle al otro a configurar su futuro, más que con instruirlo No cabe duda que ser educador es ser profesional, pero es una profesión que se ha de ejercer con vocación. Vocación que se constituye con el paso del tiempo y que madura donde la vida cuestiona y enfrenta con la realidad En el ejercicio del acto educativo, un educador podrá saber si en verdad eso que ejerce, como profesión, es su vocación. En los momentos difíciles aferrarse a ella o dejarla son dos caminos posibles.
  • 5.
    RESPETO MÁXIMO DELOS DERECHOS El respeto a los derechos de los estudiantes debe comenzar por el respeto a los derechos del niño. Sin embargo, los educadores, sin desconocer estas realidades, son los primeros que deben propiciar un ambiente de respeto.