La gerencia social comunitaria se basa en la participación de la comunidad en proyectos socioeconómicos para mejorar su calidad de vida. Un líder comunitario debe ser capaz de influir e involucrar a la comunidad a través de la comunicación y delegación de funciones para lograr objetivos comunes. Un agente de cambio debe planificar, evaluar y ejecutar proyectos que promuevan el desarrollo de la sociedad a través de la participación comunitaria.