El imperio azteca se estableció en el siglo XV en lo que hoy es México, con su capital en Tenochtitlán. Los aztecas sometieron a otros pueblos y crearon un imperio compuesto por ciudades-estado dependientes de Tenochtitlán. La sociedad azteca estaba estratificada y gobernada por un emperador con poder absoluto, con sacerdotes, nobles y guerreros en la cima de la pirámide social.