La hemofilia es un trastorno hereditario de la coagulación caracterizado por deficiencia de factores coagulantes, afectando principalmente a hombres y clasificada en hemofilia A, B y C. Su diagnóstico y tratamiento han evolucionado desde transfusiones de sangre en el siglo XIX hasta técnicas modernas de ingeniería genética. Los síntomas incluyen hematomas, hemartrosis y hemorragias, con un tratamiento que implica la administración de factores coagulantes y manejo de lesiones.