El hipoclorito de sodio se utiliza comúnmente como irrigante durante el tratamiento de conductos radiculares debido a sus propiedades antibacterianas, su capacidad para disolver tejidos y su baja tensión superficial. La gutapercha, un polímero natural producido por árboles, se usa comúnmente para obturar conductos radiculares debido a su facilidad de compactación y adaptación a las irregularidades del conducto. Tanto el hipoclorito de sodio como la gutapercha tienen ventajas y desventajas para su uso en end