La hipoxia es una condición que afecta al feto y recién nacido por falta de oxígeno, contribuyendo a problemas como parálisis cerebral y retraso mental. Existen múltiples factores que pueden causar hipoxia, incluyendo problemas maternos y anomalías en el cordón umbilical, y su diagnóstico puede realizarse mediante métodos como la monitorización de la frecuencia cardíaca fetal. La severidad de la hipoxia y la capacidad de adaptación del feto determinan las posibles secuelas neurológicas y otros efectos en diferentes sistemas del cuerpo.