El documento analiza la industria de la comunicación, identificando varias vulnerabilidades del sector como la retirada de la publicidad convencional, la debilidad en la financiación y las fuentes de ingresos, y la falta de posicionamiento e identidad como negocio independiente. También discute los cambios hacia herramientas "postmediáticas" y audiencias más segmentadas, y la necesidad de adaptarse a los nuevos modelos de consumo en la era digital.