El movimiento humanista surge en Italia en el siglo XV, promoviendo el antropocentrismo y centrando su estudio en la experiencia humana y el desarrollo personal. Esta corriente en psicología, representada por Abraham Maslow y Carl Rogers, enfatiza la autorrealización y las necesidades humanas, buscando comprender y educar al individuo en su totalidad. A lo largo del tiempo, el humanismo ha desafiado los métodos tradicionales de enseñanza y ha abogado por la dignidad y el valor intrínseco de cada persona.