El documento analiza los cambios en la inclusión social en Ecuador, destacando mejoras en salud, educación y empleo para personas en situación de vulnerabilidad, incluyendo a personas con discapacidad y adultos mayores. Se menciona la implementación de políticas públicas para reducir la discriminación y garantizar derechos fundamentales, así como la necesidad de formación y acceso al mercado laboral. Además, se señala que el modelo social de la discapacidad ha evolucionado hacia una mayor participación y correcta adaptación de la sociedad a las diversidades.