Este documento describe un experimento sobre la acción de la enzima amilasa sobre el almidón. Los estudiantes realizaron pruebas con indicadores como el Lugol y Benedict para observar cómo la amilasa degrada el almidón en azúcares simples como la glucosa. Los resultados mostraron que la amilasa hidroliza efectivamente el almidón en la presencia de calor, lo que lleva a la formación de azúcares reductores detectables por la prueba de Benedict.