La inteligencia espacial, según varios autores, es una habilidad primordial del intelecto que se desarrolla entre los 5 y 10 años, y está relacionada con la percepción y manipulación de objetos en entornos tridimensionales. Jean Piaget destacó la importancia de esta inteligencia en el crecimiento lógico infantil y su conexión con la imaginería mental. El lóbulo parietal juega un papel crucial en la capacidad para reconocer objetos, leer mapas y entender relaciones espaciales.