El documento expone la labor de los franciscanos en la evangelización y educación en la Nueva España, enfatizando su intento de dignificar a los indígenas a través de la enseñanza de oficios y el establecimiento de un sistema educativo que fomentara la autosuficiencia. También se discuten las teorías educativas de John Dewey y las ideas del marxismo sobre la educación como un proceso ligado al desarrollo social, resaltando cómo estas influencias han impactado la formación integral de los seres humanos. Finalmente, se concluye que la educación debe adaptarse a las necesidades sociales actuales y promover valores que respeten las culturas nativas mientras se busca una mejora en el proceso educativo.