Kant define la Ilustración como el abandono del hombre de una "minoría de edad" causada por su propia falta de entendimiento y valor para servirse de la razón sin guía de otros. Propone que la Ilustración es un proceso lento de pensamiento racional y reforma, no una revolución. También argumenta que el uso público de la razón debe ser libre, mientras que el uso privado puede estar limitado por deberes y obligaciones.