La antropología filosófica estudia al ser humano desde una perspectiva filosófica, considerando tanto el alma como el cuerpo. Aristóteles consideró que el ser humano es una mezcla de alma y cuerpo, donde ninguno puede existir sin el otro. Además, el ser humano es pluridimensional ya que puede adaptarse a distintas facetas de la vida cotidiana. La antropología filosófica busca hallar un sentido racional a este ser multidimensional.