La Europa Feudal se caracterizó por un sistema social y económico llamado feudalismo, en el que los nobles gobernaban grandes extensiones de tierra y los campesinos vivían en condiciones de pobreza, trabajando las tierras de los señores. Los castillos medievales eran fortalezas defensivas construidas de piedra, con muros gruesos, fosos y torres, que protegían a los nobles. Los monasterios cristianos eran comunidades religiosas donde los monjes vivían orando y trabajando la tierra