La filiación, según Sojo Bianco y Hernández de S., se define como la relación parental consanguínea entre padres e hijos, siendo fundamental en el derecho de familia. La determinación de la filiación se basa en aspectos legales y biológicos, como el apellido y la concepción, y sus efectos incluyen derechos alimentarios y la patria potestad. Además, la filiación debe estar legalmente probada, y su establecimiento se rige por el domicilio del hijo y las presunciones del Código Civil.