El documento analiza la evolución de la formación en la administración pública en España desde la década de 1990, iniciada por el acuerdo de formación continua en 1994 que estableció un sistema estructurado de formación. Se discute el impacto de la crisis económica en los recursos destinados a la formación y la necesidad de adaptarse a nuevas tecnologías y metodologías de enseñanza. Además, se identifican retos actuales como la resistencia al cambio en la administración pública y la brecha digital entre empleados.