REALIDAD DE MARX
[INTRO]
En la concepción de la realidad, tenemos que distinguir entre el materialismo histórico, que es obra de
Marx, y la realidad. Para ello comenzaremos diciendo que estamos ante una concepción materialista
de la realidad, puesto que Marx, sostiene que la materia es eterna y el principio de toda realidad, a
partir de donde nace el espíritu. Sin embargo, Marx no elabora una teoría general acerca de la materia
sino que se limita a defender lo que se conoce como materialismo histórico. Este, se caracteriza por
sostener que:
1. La infraestructura económica de una sociedad es la que determina la conciencia que tiene esta
de sí mismo, y no al revés.
2. Esa infraestructura evoluciona a partir de sus contracciones; es decir, dialécticamente.
El término dialéctica, a lo largo del pensamiento filosófico, aparece bien como un método de
conocimiento, como es el caso de Platón; como una concepción de la realidad, como es el caso de
Aristóteles; o bien como ambas cosas, como es el caso de Hegel, que nos dice que la dialéctica es el
proceso que siguen la realidad y el conocimiento hasta alcanzar lo absoluto, constando de tres
momentos: tesis, antítesis y síntesis.
En cuanto a Marx, frente a Hegel y frente al pensamiento idealista en general, este tomara como punto
de partida producción mediante la cual el hombre tiende a satisfacer sus necesidades. Ahora bien, el
propio hombre está determinado por las relaciones de producción. Marx sostiene que se puede diferenciar cuatro tipos de
relaciones de producción: (1) Relación amo/esclavo en el mundo antiguo. (2) Relación campesino/señor, en la Edad Media.
(3) Relación oficial/maestro, en el Renacimiento. (4) Relación obrero/capitalista, en la sociedad moderna burguesa.
La producción no es solo la actividad del individuo sino que es la sociedad. Un modo de producción es
el modo que adopta la producción en una época histórica determinada, y en cada modo hay grupos, a
los que Marx llama clases sociales, con intereses comunes y diferentes con los demás. Marx encuentra
cuatro modos de producción a lo largo de la historia de Occidente: el modo de producción esclavista
antiguo, el feudal, el renacentista y el moderno-burgués. La historia será entonces concebida como el
desarrollo de los diversos modos de producción cuyo motor es la lucha de clases.
El paso de un modo de producción a otro se lleva a cabo siguiendo un esquema dialéctico que, según
Marx, está formado por los siguientes pasos:
1. Tesis: partimos de una determinada forma social, donde cada una, lleva dentro de sí su
negación. Ello se debe a que cada modo de producción tiene una división interna, donde hay
elementos, llamados clases, con intereses opuestos entre sí.
2. Antítesis: esta negación produce un cambio de forma social, al cual llamaremos revolución.
3. Síntesis: la revolución instaura una nueva forma social con distintas relaciones entre clases, e
incluso distintas clases, que a su vez lleva a una división interna, etc.
Este proceso terminará cuando queden abolidas todas las clases sociales, puesto que ya no habrá lucha
entre ellas y es a lo que Marx denomina comunismo. Lo que quiere decir, es que no habrá propiedad
privada, que es lo que origina la división en las clases sociales.
Sin embargo, los cambios sociales dan lugar a la historia, y esta pretende ser una ciencia que estudia
esos cambios. Marx pretendía, convertir a la Historia en una ciencia. Para ello primero intentó descubrir
la estructura de la sociedad, y después el mecanismo que pone en movimiento a la sociedad para
transformarla. A la teoría que salió de ahí, se la conoce como materialismo histórico.
La estructura de la sociedad se explicara entonces de la siguiente manera: en la base está la
estructura económica o infraestructura compuesta por las fuerzas productivas (herramientas,
maquinaria, trabajadores y material prima) y las relaciones de producción. Sobre esa base se monta
la estructura ideológica o superestructura, que está compuesta por las diversas formas de
conciencia.
De modo que el cambio de una forma social a otro se producirá de la siguiente manera: (1) Las
fuerzas productivas adquieren en un momento un gran desarrollo, de modo que se producirá un
enfrentamiento entre las clases que provocara un cambio en las relaciones de producción. (2) Como
consecuencia del cambio, se produce una nueva conciencia ideológica.
Como se puede ver, en este desarrollo Marx dará más importancia, a diferencia de Hegel, a la base
material que a la conciencia ideológica a la hora de explicar los cambios sociales. No obstante Marx
considera que la forma de conciencia también influirá sobre la infraestructura económica aunque no
quede explicado.
Por otro lado nos encontramos con el materialismo dialéctico de Engels y otros marxistas pero donde
no se incluye Marx; éstos defendieron esta concepción de materialismo que pretendía explicar todos los
fenómenos naturales y utilizarlo como marco general en el que incluir el materialismo histórico.
Engels comienza criticando el materialismo tradicional que defendieron los atomistas antiguos. Este
materialismo, al que Engels llama materialismo metafísico, considera que la materia es una masa
inerte y fija. Por el contrario, el materialismo dialéctico implicaría una concepción dinámica de la
materia, con capacidad de crear algo nuevo, regido por tres leyes: (1) La ley de la conversión de la
cantidad en cualidad donde los cambios cuantitativos acaban produciendo cambios cualitativos. Así,
una serie de pequeños cambios, acaban en una revolución. (2) Ley de compenetración de los
opuestos, ley mediante la cual explica el origen del movimiento. (3) Ley de la negación de la
negación, explica el modo en que se resuelve la contradicción, dando paso a una nueva realidad.
Concluyendo, el materialismo histórico es la tesis filosófica expuesto por Marx para explicar la
trasformación histórica de las sociedades humanas; mientras que el materialismo dialéctico se opone
al idealismo en el sentido en que considera que la materia es una realidad dinámica, que contiene en si
la capacidad de su propia movimiento como resultado de la lucha de los elementos contrarios.

La realidad de Marx

  • 1.
    REALIDAD DE MARX [INTRO] Enla concepción de la realidad, tenemos que distinguir entre el materialismo histórico, que es obra de Marx, y la realidad. Para ello comenzaremos diciendo que estamos ante una concepción materialista de la realidad, puesto que Marx, sostiene que la materia es eterna y el principio de toda realidad, a partir de donde nace el espíritu. Sin embargo, Marx no elabora una teoría general acerca de la materia sino que se limita a defender lo que se conoce como materialismo histórico. Este, se caracteriza por sostener que: 1. La infraestructura económica de una sociedad es la que determina la conciencia que tiene esta de sí mismo, y no al revés. 2. Esa infraestructura evoluciona a partir de sus contracciones; es decir, dialécticamente. El término dialéctica, a lo largo del pensamiento filosófico, aparece bien como un método de conocimiento, como es el caso de Platón; como una concepción de la realidad, como es el caso de Aristóteles; o bien como ambas cosas, como es el caso de Hegel, que nos dice que la dialéctica es el proceso que siguen la realidad y el conocimiento hasta alcanzar lo absoluto, constando de tres momentos: tesis, antítesis y síntesis. En cuanto a Marx, frente a Hegel y frente al pensamiento idealista en general, este tomara como punto de partida producción mediante la cual el hombre tiende a satisfacer sus necesidades. Ahora bien, el propio hombre está determinado por las relaciones de producción. Marx sostiene que se puede diferenciar cuatro tipos de relaciones de producción: (1) Relación amo/esclavo en el mundo antiguo. (2) Relación campesino/señor, en la Edad Media. (3) Relación oficial/maestro, en el Renacimiento. (4) Relación obrero/capitalista, en la sociedad moderna burguesa. La producción no es solo la actividad del individuo sino que es la sociedad. Un modo de producción es el modo que adopta la producción en una época histórica determinada, y en cada modo hay grupos, a los que Marx llama clases sociales, con intereses comunes y diferentes con los demás. Marx encuentra cuatro modos de producción a lo largo de la historia de Occidente: el modo de producción esclavista antiguo, el feudal, el renacentista y el moderno-burgués. La historia será entonces concebida como el desarrollo de los diversos modos de producción cuyo motor es la lucha de clases. El paso de un modo de producción a otro se lleva a cabo siguiendo un esquema dialéctico que, según Marx, está formado por los siguientes pasos: 1. Tesis: partimos de una determinada forma social, donde cada una, lleva dentro de sí su negación. Ello se debe a que cada modo de producción tiene una división interna, donde hay elementos, llamados clases, con intereses opuestos entre sí. 2. Antítesis: esta negación produce un cambio de forma social, al cual llamaremos revolución. 3. Síntesis: la revolución instaura una nueva forma social con distintas relaciones entre clases, e incluso distintas clases, que a su vez lleva a una división interna, etc. Este proceso terminará cuando queden abolidas todas las clases sociales, puesto que ya no habrá lucha entre ellas y es a lo que Marx denomina comunismo. Lo que quiere decir, es que no habrá propiedad privada, que es lo que origina la división en las clases sociales. Sin embargo, los cambios sociales dan lugar a la historia, y esta pretende ser una ciencia que estudia esos cambios. Marx pretendía, convertir a la Historia en una ciencia. Para ello primero intentó descubrir
  • 2.
    la estructura dela sociedad, y después el mecanismo que pone en movimiento a la sociedad para transformarla. A la teoría que salió de ahí, se la conoce como materialismo histórico. La estructura de la sociedad se explicara entonces de la siguiente manera: en la base está la estructura económica o infraestructura compuesta por las fuerzas productivas (herramientas, maquinaria, trabajadores y material prima) y las relaciones de producción. Sobre esa base se monta la estructura ideológica o superestructura, que está compuesta por las diversas formas de conciencia. De modo que el cambio de una forma social a otro se producirá de la siguiente manera: (1) Las fuerzas productivas adquieren en un momento un gran desarrollo, de modo que se producirá un enfrentamiento entre las clases que provocara un cambio en las relaciones de producción. (2) Como consecuencia del cambio, se produce una nueva conciencia ideológica. Como se puede ver, en este desarrollo Marx dará más importancia, a diferencia de Hegel, a la base material que a la conciencia ideológica a la hora de explicar los cambios sociales. No obstante Marx considera que la forma de conciencia también influirá sobre la infraestructura económica aunque no quede explicado. Por otro lado nos encontramos con el materialismo dialéctico de Engels y otros marxistas pero donde no se incluye Marx; éstos defendieron esta concepción de materialismo que pretendía explicar todos los fenómenos naturales y utilizarlo como marco general en el que incluir el materialismo histórico. Engels comienza criticando el materialismo tradicional que defendieron los atomistas antiguos. Este materialismo, al que Engels llama materialismo metafísico, considera que la materia es una masa inerte y fija. Por el contrario, el materialismo dialéctico implicaría una concepción dinámica de la materia, con capacidad de crear algo nuevo, regido por tres leyes: (1) La ley de la conversión de la cantidad en cualidad donde los cambios cuantitativos acaban produciendo cambios cualitativos. Así, una serie de pequeños cambios, acaban en una revolución. (2) Ley de compenetración de los opuestos, ley mediante la cual explica el origen del movimiento. (3) Ley de la negación de la negación, explica el modo en que se resuelve la contradicción, dando paso a una nueva realidad. Concluyendo, el materialismo histórico es la tesis filosófica expuesto por Marx para explicar la trasformación histórica de las sociedades humanas; mientras que el materialismo dialéctico se opone al idealismo en el sentido en que considera que la materia es una realidad dinámica, que contiene en si la capacidad de su propia movimiento como resultado de la lucha de los elementos contrarios.