Hume propuso que todo conocimiento proviene de percepciones como impresiones (sensaciones y reflexiones) e ideas. Las ideas se forman a partir de la combinación de impresiones siguiendo las leyes de semejanza, contigüidad y causalidad. Sin embargo, no podemos estar seguros de la validez del conocimiento sobre hechos ni de conceptos como sustancia o causalidad, lo que lleva a Hume a una postura escéptica y fenomenista sobre el alcance del conocimiento humano.