En México existen más de 4 mil presas, de las cuales 667 se consideran grandes debido a su gran capacidad de almacenamiento. Las principales presas de México son la Belisario Domínguez en Chiapas, la Infiernillo entre Michoacán y Guerrero, y la Angostura en Chiapas. Las presas se construyen principalmente para generar energía hidroeléctrica y apoyar actividades agrícolas a través del almacenamiento y distribución de agua.