La demencia se caracteriza por el deterioro de las capacidades cognitivas que afectan la memoria, razonamiento y lenguaje, interfiriendo con las actividades diarias. La enfermedad de Alzheimer es la causa más común, representando el 50-60% de los casos, seguida de la demencia vascular. El diagnóstico requiere exclusión de otras causas y puede incluir pruebas neurológicas y de neuroimagen. No existe cura para la demencia, pero los tratamientos pueden retrasar su progresión.