Los procesos de producción y comprensión en la lengua materna se dan de forma natural en los niños desde una edad temprana. Los padres juegan un papel fundamental al hablar con los bebés y responder a sus balbuceos, lo que les enseña las bases sociales del lenguaje. A medida que los niños crecen, pueden comprender más palabras y empezar a imitar sonidos, lo que les permite comunicar mejor sus necesidades. La interacción constante con otros es crucial para el desarrollo del lenguaje durante la primera infancia.