La ley de Gauss establece que el flujo del campo eléctrico a través de cualquier superficie cerrada es igual a la carga neta encerrada dividida por la constante de permitividad del vacío. Se usa principalmente cuando hay simetría, como en cargas puntuales, líneas de carga, placas conductoras o distribuciones esféricas. Para aplicarla, se selecciona una superficie gaussiana apropiada y se calcula la carga encerrada.