Los aztecas emergieron en el siglo XIII en el valle de México y establecieron un imperio poderoso basado en la agricultura, el comercio y tributos. Cultivaron chinampas o islas flotantes en el lago de México y comerciaron una amplia variedad de productos. Su sociedad era teocrática y rendían sacrificios humanos a dioses como Huitzilopochtli y Tezcatlipoca. Su capital, Tenochtitlan, era una gran ciudad de más de 300,000 habitantes.