La luxación del codo involucra la salida de los huesos del antebrazo del húmero. Se trata mediante reducción temprana, preferiblemente dentro de las primeras 7 días, aplicando tracción suave al antebrazo mientras se flexiona gradualmente el codo. Puede haber lesiones asociadas como daño a nervios o ligamentos. Las complicaciones incluyen rigidez articular, osificación heterotópica o inestabilidad crónica.