Este documento discute la ética en la investigación educativa. Argumenta que la investigación educativa debe tener un propósito educativo y mejorar la sociedad, no solo generar conocimiento. También debe respetar a los participantes y maximizar los beneficios para ellos. Finalmente, propone que los investigadores educativos deben ser conscientes de los valores y supuestos que guían su trabajo para asegurar que sea ético.