El pensamiento convencional ayuda a los estudiantes a organizar sus pensamientos y expresarlos con claridad, realizar interpretaciones correctas, descubrir falsedades y adoptar una actitud crítica. Los sofistas enseñaban técnicas de pensamiento convencional para convencer a otros mediante la astucia, la creatividad y el ingenio. La edad dorada del pensamiento convencional fue en el siglo V a.C. en Grecia, cuando los sofistas eran maestros de estas técnicas.