La plasticidad cerebral se refiere a la capacidad del cerebro para cambiar y adaptarse a nuevas experiencias. Esto permite el aprendizaje y la mejora de habilidades a través de tres mecanismos principales: la plasticidad sináptica mediante el fortalecimiento de las conexiones neuronales; la neurogénesis o crecimiento de nuevas neuronas; y el procesamiento funcional compensatorio donde otras áreas del cerebro asumen funciones de áreas dañadas.