La plasticidad cerebral se refiere a la capacidad del cerebro para modificar su estructura y función en respuesta a experiencias y aprendizajes, siendo fundamental en el desarrollo y adaptación del sistema nervioso. El aprendizaje implica cambios en las interconexiones neuronales y se basa en la plasticidad sináptica, que es esencial para la memoria y el comportamiento adaptativo. Factores como las neurotrofinas juegan un papel clave en la supervivencia y diferenciación de neuronas, lo que afecta la función cognitiva y emocional.