La historia clínica debe ser clara, precisa, completa y realizada de manera sistemática con el consentimiento del paciente. Contiene información de identificación del paciente, antecedentes médicos, exámenes físicos, diagnósticos, planes de tratamiento y debe mantenerse de manera confidencial. La historia clínica se archiva de diferentes maneras dependiendo del tiempo transcurrido desde la última atención recibida por el paciente.