El marketing directo es un sistema interactivo que utiliza medios como el correo postal, correo electrónico y telemarketing para producir una respuesta o transacción medible por parte del cliente. Se basa en el uso de grandes bases de datos de clientes potenciales y la comunicación personalizada. Cada vez más compañías reconocen su utilidad gracias a que permite medir resultados, personalizar la comunicación y formar bases de datos.