El mercantilismo fue una corriente económica que surgió en Europa durante el Renacimiento y se extendió durante tres siglos. Promovía el comercio exterior como fuente de progreso, incentivando la exportación de materias primas y bienes elaborados para generar una balanza comercial positiva. Países como Inglaterra, Francia y España aplicaron políticas mercantilistas como leyes de navegación, fomento de la producción manufacturera y extracción de metales preciosos.