La morfea, también conocida como esclerodermia localizada, es un trastorno inflamatorio del tejido conectivo que afecta más comúnmente a niños y mujeres, caracterizándose por parches de piel engrosada. Su etiología puede incluir factores genéticos y ambientales, y presenta diversas formas clínicas, incluyendo morfea en placas y morfea lineal. El diagnóstico se realiza a través de evaluación clínica y pruebas dermatológicas, y el tratamiento abarca enfoques tópicos y sistémicos, además de terapias emergentes.