La esclerodermia es una enfermedad autoinmune del tejido conectivo que se caracteriza por fibrosis e induración progresiva de la piel y posible afectación de órganos internos. Puede presentarse como morfea localizada o como esclerosis sistémica. Su tratamiento suele ser difícil y los resultados modestos, aunque los bloqueadores de canales de calcio mejoran el fenómeno de Raynaud y la fototerapia puede usarse en formas extensas.