La sífilis es una enfermedad infecciosa causada por Treponema pallidum, transmitida principalmente por contacto sexual, con un aumento de casos a nivel mundial, especialmente en personas de 15 a 49 años. Su diagnóstico incluye pruebas serológicas y microscopía de campo oscuro, con tratamientos que varían según la etapa de la enfermedad, siendo la penicilina G benzatínica el tratamiento de elección. Complicaciones pueden incluir neurosífilis y sífilis terciaria, destacando la importancia del seguimiento post-tratamiento.