El sistema de numeración romano utilizaba letras mayúsculas para representar valores numéricos. No incluía el cero. Los números se formaban sumando valores de izquierda a derecha, aunque símbolos menores podían restar del inmediato mayor. Aunque no siempre se siguieron estrictamente, había reglas para combinar símbolos. Para fracciones usaban un sistema duodecimal basado en doceavos. En relojes es común ver IIII en lugar de IV por razones de simetría, fabricación o por preferencias históricas.