El documento presenta una serie de reflexiones sobre la historia, la memoria colectiva y las formas en que los poderes dominantes han manipulado y distorsionado la verdad. Se mencionan varios personajes como Abelarda Alfonsín, María Palitos y la hija de Carolina de Jesús que representan diferentes perspectivas y experiencias. Finalmente, se discute con Astaíza sobre la importancia de la razón y los hechos frente a la interpretación de miradas y experiencias no codificadas.