Sebastián Lebrija vivió en una ciudad remota y decadente. Tuvo un romance con Isaura, la hermana de Ezequiel Perdomo. Ezequiel no había visto a sus primas, las hijas de Armando, desde la primera comunión de su sobrino hacía años. Cuando Ezequiel visitó a sus primas en su casa, las encontró enterradas vivas junto a su madre por Armando. Ezequiel salió corriendo en estado de shock y se desmoronó hasta convertirse en polvo.