La leche materna es el mejor alimento para bebés durante el primer año de vida porque proporciona los nutrientes precisos y en forma adaptada a sus necesidades. Se recomienda dar el pecho de forma exclusiva hasta los 5-6 meses. A partir de los 8 meses, los bebés deberían ingerir alimentos sólidos tres veces al día junto con la leche materna, la cual sigue siendo importante para su desarrollo.