El proyecto buscó mejorar el microclima de un colegio mediante la siembra de plantas en áreas críticas identificadas. Los estudiantes investigaron especies apropiadas, realizaron la siembra e identificación de cada planta, y establecieron un plan de monitoreo de parámetros ambientales a mediano y largo plazo para analizar el impacto. El proyecto desarrolló en los estudiantes capacidades como el liderazgo, sentido de pertenencia y trabajo en equipo.