La parálisis facial implica la debilidad o parálisis de los músculos inervados por el nervio facial. Puede ser central, causada por daños en el cerebro, o periférica, causada por daños al nervio facial en su recorrido. Los síntomas incluyen la incapacidad de arrugar la frente o cerrar el ojo en el lado afectado. El diagnóstico se basa en el examen físico y pruebas complementarias, y el tratamiento depende de la causa subyacente.