El documento resume las principales tendencias de salud mundiales entre 2000-2014. Se destaca que la esperanza de vida ha aumentado globalmente pero siguen existiendo grandes inequidades entre países ricos y pobres. También se resalta la necesidad de centrarse en reducir la mortalidad neonatal, particularmente por nacimientos prematuros, así como de mejorar el acceso a datos de salud confiables en todo el mundo.