La perforación esofágica es una emergencia con alta morbilidad y mortalidad. Su manejo es controversial ya que no existe un tratamiento probado como superior. Los objetivos del tratamiento son prevenir la filtración, controlar la infección, mantener la nutrición y restaurar la integridad del tracto digestivo. Los abordajes y tratamientos dependen de la localización de la perforación y van desde drenajes, suturas, colgajos musculares, exclusión, derivación o resección esofágica. Un nuevo enfoque mínimamente invas