La piel está compuesta de varias capas de cuatro tipos de tejidos - epitelial, conectivo, muscular y nervioso - que le dan elasticidad y sensibilidad. La piel tiene dos capas principales, la epidermis exterior y la dermis interior, que contienen vasos sanguíneos, glándulas y folículos pilosos. La piel desempeña funciones vitales como regular la temperatura corporal y proteger el cuerpo de daños.