El documento describe las funciones y responsabilidades de un supervisor educativo, incluyendo monitorear procesos educativos, colaborar para mejorar prácticas docentes y la gestión escolar, y asesorar a actores de la comunidad educativa. El supervisor debe utilizar diferentes técnicas como observaciones, entrevistas y revisión de documentos para evaluar el progreso y brindar orientación para mejorar la calidad de la educación.